martes, 16 de junio de 2015

Clásicos Inmortales: Los Sobornados

En los años 50, el cine negro comenzó a decaer como tal. Seguían dirigiendose películas del género, pero la calidad había disminuido en cierta media. Sin embargo, como un soplo de aire fresco, llegaria esta historia, basada en un libro que a su vez se baso en un caso real, de uno de los grandes maestros del género, Fritz Lang, que con una "simple" historia de investigación y asesinato, nos mostró una vez más la bajeza moral a la que puede llegar el ser humano.


El Sargento Tom Duncan se suicida en su casa a media noche. Tras descubrir el cuerpo, Bertha (Jeanette Nolan), su esposa, coge la carta de suicidio y llama a Mike Lagana (Alexander Scourby), presentandose como la viuda de Tom Duncan. Tras esto, Lagana llama a Vince Stone (Lee Marvin), que en ese momento estaba jugando a las cartas con sus amigos para que se ocupe del asunto.
También es despertado el Sargento David Bannion (Glenn Ford) para ocuparse de la investigación. Bannion, sin perder un solo insante, procede a interrogar a la viuda que achaca el suicidio a sus problemas de salud. Llamativa es la aparente frialdad de la viuda, algo que no pasa desapercivido al investigador.

Un suicidio muy extraño

Al día siguiente, Bannion recibe la llamada de un compañero que la da el nombre de una mujer: Lucy Chapman (Dorothy Green). Ésta asegura que Duncan no se suicidó. Bannion va a verla al club de chicas de compañía donde trabaja. Lucy le asegura que Duncan no tenía ningún problema de salud y que su mujer le había concedido el divorcio dos días antes.
Es por eso que va a interrogar a la señora Duncan, que le cuenta que su marido tuvo al menos cuatro amantes desde que se casaron, sospechando el Sargento que puede que Lucy este tratando de chantajearla al saber que posee una casa de veraneo en Lakeside, lugar donde conoció a Duncan. A Bannion le parece llamativo que el matrimonio tuviera una segunda vivienda con el sueldo de policia del suicida, por lo que le pregunta a la viuda a este respecto, pero ella no le contesta.

Bannion y su familia

Cuando al día siguiente un teletipo avisa de la muerte de una mujer, cuya ropa estaba etiquetada en Lakeside, Bannion acude a investigar el homicidio comprobando que se trataba de Lucy, a la que torturaron brutalmente, apagando colillas sobre su cuerpo. El Teniente Wilks (Willis Bouchey) le ordena que deje tranquila a la señora Duncan y que se olvide del asesinato de Chapman, dado que este caso se esta poniendo muy feo.
Pero Bannion considera que es su deber seguir investigando, por lo que acude a interrogar al dueño del bar en que trabajaba Lucy, aunque no consigue nada, se da cuenta que tras marcharse, el dueño llama por teléfono a alguien para advertir de que un policia había estado en el bar.


Al regreso a su casa, recibe una llamada anónima en la que le advierten que si no deja de meterse en los asuntos de los demás morirá, insultando además a su mujer (Jocelyn Brando), por lo que, pese a que que esperan a unos amigos para cenar, decide ir a casa de Mike Lagana, el hombre más influyente de la zona, merced a sus corruptelas, del que sospecha esta implicado en el caso. Allí un policía le da el alto y le explica que el mafioso tiene a tres policías que velan por su seguridad durante el día y otros cuatro por la noche, aunque no tenga ningún cargo oficial.
Lagana esta dando una fiesta, por lo que espera a ser recibido por éste en un salón aparte. Cuando Lagana llega, le habla de la tortura y muerte de Lucy Chapman, sugiriendo que esta, efectuada al estilo de los tiempos de la prohibición, fue ordenada por él, al que acusa de haber forjado su fortuna a base de asesinatos y corrupción, algo evidente, pero que ningún policia denuncia por miedo a los secuaces de un Lagana, que se enfada con Bannion ante tales acusasiones.

Lagana se cree muy seguro

Bannion acabara yendose, tras ser amenazado y vilipendiado por un Lagana, que se encuentra seguro al tener practicamente a la policia, comiendo de su mano. Bannion acabara pagando por querer meterse en los asuntos de la mafia.  De vuelta a su casa, y mientras le esta contando un cuento para dormir a su hija (Linda Bennett), su mujer, Katie, le pide las llaves del coche para ir a buscar a una canguro, ya que ellos van a ir al cine. Tras ésto, se oye una fuerte explosión. El coche ha ardido con su esposa en el interior del mismo.  
Tras el funeral de su mujer, es recibido por el Comisario Higgins (Howard Wendell), que le asegura haber dado prioridad a la investigación de la muerte de Katie, que, según él, tiene que tratarse de una venganza de alguna de las personas o familiares a los que él detuvo. Es por eso que pondran vigilancia en la casa del cuñado de Bannion, que es donde se encuentra su hija Joyce. Sin embargo, el dolor de Bannion es muy grande y, viendo el evidente conchabeo entre la mafia dirigida por Lagana con la policia, los acusa de ser meros siervos de Lagana.  


Higgins decide suspenderlo de empleo y sueldo, ante lo que Bannion le pide que espere a ver si es lo que desea Lagana. La muerte de su esposa ha convertido el caso en algo más que una simple investigación; para Bannion es algo personal, por lo que decide investigar por su cuenta.
Lagana reprende a Larry el matón que acabó con Lucy y con Katie por su torpeza, temiendo que los cambios en el país, al estar cercanas las elecciones puedan afectarle a sus negocios corruptos.


Mientras, Bannion acude a un desguace donde trata de obtener información sobre la persona que colocó en su coche la bomba dirigida a él, pero el reticente dueño le dice que la persona a la que busca murió y él no le da información alguna. Sin embargo, tras esta conversación, la señora Parker, la secretaria, le indica que dos semanas atrás hubo un tipo vestido con ropa muy llamativa que fue a ver a Slim, y que posteriormente lo llamó dejando el recado de que llamara a Larry al "Retiro".


Acude a la zona, tras pedirle a su cuñado que haga una llamada y pregunte por Larry. Aunque dicha llamada no tiene éxito, se da cuenta de que allí se encuentra Vince Stone, mano derecha de Lagana, jugando a los dados. El que maltrate a una crupier, le hace pensar que es este quien torturó y mató a Lucy.


Cuando Bannion sale del local es abordado por Debby Marsh (Gloria Grahame), la novia de Stone, atraída por su valentía frente a los matones de Lagana unos días antes. Ella se acabara yendo, muy enfadada con Bannion cuando se da cuenta de que éste sólo pretendía sonsacarle información, por lo que regresa al ático de Stone, donde éste juega a las cartas con varios hombres, entre los que se encuentra Higgins. Stone la interroga sobre lo que hizo al salir del club, acabando ese miserable por lanzarle un recipiente de café ardiendo a la cara.
Con la cara destrozada, Debby acude a Bannion, el cual le consigue una habitación junto a la suya sin registrarla, contándole ella que fue el propio comisario Higgins quien la llevó al hospital para evitar que todo se supiera. Le informa del nombre del hombre al que buscaba. Le dice que el tal Larry se apellida Gordon.
Mientras, Lagana, temeroso de que Debby pueda irse de la lengua, ordena a Stone que acabe con ella, asegurándose de que tras ello no pueda encontrarla nadie.


Bannion le pide a la señora Parker que le confirme que Gordon es el hombre que fue a ver a Slim, haciendo que llame a la puerta de su apartamento fingiendo haberse equivocado. Tras esto, llama él, colándose en el apartamento y obligándole a confesar que fue Stone quien lo contrató para matarle a él, pero un error hizo que falleciera su mujer, contándole, además, que fue Stone quien mató a Lucy por temor a que dijera algo comprometedor y que Duncan trabajaba para Lagana.

Larry confiesa

Poco después, Stone informa a Lagana de que encontraron a Gordon antes de que pudiera llegar al aeropuerto y que lo lanzaron al río. Stone piensa que ha de acabar con Bannion, ya que sabe demasiado, pero sí acaban con él, pero ésto podría ocasionar un escandalo. Es por esto que sugiere por ello algo más efectivo. Hacerse con algo que él quiera más que a sí mismo para neutralizarlo. Obligan a Higgins a quitar la vigilancia que pusieron en la casa del cuñado de Bannion. 
Bannion acude a ver de nuevo a Bertha Duncan tras haberle sonsacado a Gordon que Tom Duncan trabajaba para Lagana, imaginándose que Bertha está chantajeando a éste al tener en sus manos documentación guardada por su marido, muy comprometedora.
Bertha se muestra muy segura de sí misma, pero Bannion le deja muy claro que él no es Lagana, y que lo mismo que asusta a éste, él miedo de que a ella le ocurra algo y salgan a la luz sus trapos sucios, la puede asustar a ella. Intenta estrangularla, pero la llegada de la policia, por mediación de Lagana, hace que Bannion huya.


En el hotel recibe una llamada de su cuñado, que le advierte de que retiraron la vigilancia de su casa, por lo que sale hacia allí, encontrándose con que su cuñado ha llamado a varios compañeros del ejército que le ayudan a vigilar la casa, viendo cómo acude también el teniente Wilks junto con otro policía para demostrarle que están con él.
Debby por su parte, decidida a hacer algo bueno en su vida acude a casa de Bertha Duncan a la que asesina, para acudir, tras ello a casa de Stone al que le lanza  a la cara café hirviendo igual que hizo él con ella, recibiendo un disparo de este cuando le cuenta que acabó con Bertha. En ese momento, llega Bannion que consigue retenerlo, aunque no lo matará como este deseaba, entregándoselo a Wilks. Sabiendo que el entramado mafioso de Lagana se va esta viniendo abajo, advierte a Wilks para que detengan tanto a Lagana como Higgins antes de que puedan escapar. Tras esto, se queda con Debby a la que. para tranquilizarla,  habla de su esposa y su hija.


Al día siguiente sale a los periódicos la noticia de las detenciones de Lagana y Higgins. Por otra parte, el intachable Bannion ha recuperado su puesto como Sargento, volviendo a la rutina, perdida por un caso donde se adentro en las mismas fauces del poder.


Lang era un esperto en mostarnos la corrupción moral a la que puede llegar un ser humano y con esta magistral obra de cine negro nos lo vuelve a demostrar y es que el que antaño fue uno de los grandes del expresionismo, era un experto a la hora de mostrarnos a una serie de personajes atormentados y oscuros. Esta obra alcanza la magnificiencia gracias a una serie de actuaciones memorables como las de Glenn Ford y Gloria Grahame. Por derecho propio, esta película es una de las más grandes tanto de su director como del cine negro.

Ficha

Dirección
Fritz Lang
Dirección Artística
Robert Peterson
Producción
Robert Arthur
Guión
Sydney Boehm
Obra: William P. McGivern
Música
Daniele Amfitheatrof
Sonido
George Cooper
Maquillaje
Clay Campbell
Fotografía
Charles Lang
Montaje
Charles Nelson
Escenografía
William Kiernan
Vestuario
Jean Louis
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1953
Género
Cine negro, Thriller
Duración
89’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Glenn Ford
Sargento Dave Bannion
Gloria Grahame
Debby Marsh
Lee Marvin
Vince Stone
Jeanette Nolan
Bertha Duncan
Alexander Scourby
Mike Lagana
Jocelyn Brando
Katie Bannion
Adam Williams
Larry Gordon
Kathryn Eames
Marge
Linda Bennett
Joyce Bannion
Willis Bouchey
Teniente Ted Wilks
Howard Wendell
Comisario Higgins
Dorothy Green
Lucy Chapman

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