sábado, 4 de junio de 2016

Clásicos Inmortales: Pena de Muerte

Película muy dura... pero necesaria. Basada en los hechos reales de la hermana Helen Prejean (que puso por escrito), pone de relieve dos vertientes bien distintas: una la justicia de los hombres, cruel en algunos países donde esta permitida la pena de muerte ("ojo por ojo") avalada por gran parte de la sociedad, y la otra la justicia de Dios, a veces incomprendida sobre todo para los familiares de las víctimas que consideran que el culpable de todos sus males debe morir. 


Mattew Poncelet (Sean Penn) es un condenado a muerte en Luisiana por el asesinato de dos adolescentes, aunque él afirma no haberlo cometido, alegando que lo había hecho su compañero de aquella noche. Con la esperanza de conseguir ayuda, se empieza a cartear con la hermana Helen Prejean (Susan Sarandon), quien faltando poco más de una semana para la ejecución, irá a la cárcel para que éste consiga la absolución, con la ayuda de un abogado amigo suyo, y la necesaria Paz espiritual, convirtiéndose de esta forma en su guía. 

Entre la vida y la muerte

Sin embargo, las cosas no serán fáciles para Helen. La hermana sentirá una profunda inquietud no sólo por la espantosa agonía que supone la cuenta atrás para la ejecución, sino también por las familias de las víctimas. Pero aun así y con todas sus dudas (que son muchas), presta toda la ayuda que está en sus manos al Mattew, ofreciendo además ayuda a las familias de las víctima, que, dolidas, no comprenden cómo ella puede ayudar al asesino de sus familiares. Ellos la rechazan. Quieren que Mattew pague por lo que ha hecho con la inyección letal. Se forma entre Mattew y ella un vínculo afectivo que hace que sus dudas aumenten. Dios no quiere que nadie sea condenado a la muerte por sus crímenes, pero es demasiado el dolor que sienten las familias como para pensar en otra cosa. 
No sólo los padres quieren la ejecución del reo, sino una cantidad ingente de personas que se manifiestan a favor de la pena de muerte fuera de la cárcel, no entendiendo como una religiosa como Helen Prejean puede apoyar a un asesino como Mattew. Los propios funcionarios de la prisión no sólo creen que el condenado merece la pena de muerte, sino les parece extraño la actitud de la hermana con respecto a éste.

Las familias tienen mucho dolor... y rabia

La última semana, es una lucha constante por salvar la vida de Mattew, apelando a los derechos humanos e intentado hacer ver que el reo es una persona, y que siendo verdad que el asesinato está mal, lo cometa quién lo cometa, pero eso no implica que una persona tenga que pagar sus pecados con su propia muerte. Mattew siempre le negó a la hermana que hubiera cometido esos crímenes, a pesar de jactarse de ello en una entrevista. Respeta mucho a la religiosa y no comprende como puede estar en un sitio así y haciendo todo lo posible para que él sortee la pena de muerte.  


Tras esta larga lucha no consiguen que Mattew sea absuelto, yendo su familia a verlo el último día, diciéndole a sus hermanos que cuiden mucho de su madre, la cual no soporta el dolor tan grande que le produce la perdida de su hijo. Haya o no haya cometido asesinato sigue siendo su hijo y eso se nota. Él no quiere lloros, pero no puede evitarlo. La vida es muy dura, pero para alguien cercano, haya hecho lo que haya hecho, que éste muera es muy duro.


Faltan unas horas para su ejecución. Unas horas terribles que no puede dejar pasar por él, por la hermana Helen y las familias de las víctimas. Mattew le confiesa a la hermana que él sí ha cometido los crímenes, pero que se arrepiente de ello, y quiere llegar a la muerte en paz consigo mismo y los demás. Pide perdón a Dios por todos sus crímenes. Helen Prejean lo acompaña hasta el último momento en virtud de ser su consejera espiritual, llegando la ejecución del reo con la inyección letal. 


En presencia del abogado, de las familias de los jóvenes asesinados y de la hermana Prejean, su consejera espiritual; La máquina está en marcha, un montón de policías atan al reo a una camilla que tiene los brazos extendidos. Él en medio de su agonía le pide perdón de todo corazón a los familiares de las víctimas. Matar es un error, lo haga con quien lo haga. Dos policías aprietan al unísono dos botones, la máquina empieza a funcionar y las luces amarillas se encienden, los émbolos de las jeringuillas se mueven, un líquido entra en los brazos de Mattew. Cuando se ilumina el rojo, el veneno empieza a circular por su cuerpo. Con la palabra "Finish" y la luz es verde, el acusado ha muerto. Todo ha terminado.


Todo un alegato contra la pena de muerte, que no busca ningún tipo de visión romántica de los criminales. Más al contrario vemos una transformación en un hombre condenado, que pasa de negar sus crímenes a aceptarlos, responsabilizandose de los mismos, y pidiendo perdón a Dios y las familias. Tampoco condena la actitud de las familias, ni tampoco busca la comprensión, sino se hace eco del tremendo dolor que sienten ante la perdida de sus hijos. Decir que esta película no les será indiferente es muy poco para definirla. En todo caso les removera conciencias piensen lo que piensen sobre la pena de muerte.

Ficha

Dirección
Tim Robbins
Producción
Tim Robbins
Jon Kilik
Rudd Simmon
Guión
Tim Robbins
Obra: Helen Prejean
Música
David Robbins
Fotografía
Roger A. Deakins
Montaje
Lisa Zeno Churgin

Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1995
Género
Drama
Duración
122’

Protagonistas

Actor
Personaje
Susan Sarandon
Hermana Helen Prejean
Sean Penn
Matthew Poncelet
Margo Martindale
Hermana  Colleen
Jack Black
Craig Poncelet
Robert Prosky
Hilton Barber
Peter Sarsgaard
Walter Delacroix
Roberta Maxwell
Lucille Poncelet
Celia Weston
Mary Beth Percy
Lois Smith
Madre de Helen
R. Lee Ermey
Clyde Percy

Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar a la Mejor Actriz Principal
Susan Sarandon
 
David di Donatello

Categoría
Persona
David di Donatello a la Mejor Actriz Extranjera
Susan Sarandon
 
Festival de Berlin

Categoría
Persona
Premio del Jurado
Tim Robbins
Premios de lectores de Berliner Morgenpost
Tim Robbins
Mejor interpretación masculina
Sean Penn

Un condenado


Hijo de Dios


Matar esta mal y el perdón

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